martes, 24 de abril de 2012

New Girl, Cap.21.- Kids

Jess trata de "consolar" a Cece, ya que se encuentra muy preocupada al imaginarse a Schmidt como bebe, el mejor consejo es esperar la prueba de embarazo; no sólo se ocupa de su amiga, también de cuidar por una tarde a la hija de Russell, le recomienda a los suyos moderar su comportamiento. Ouli (Jeanne Tripplehorn) lleva a su hija al departamento, no sin antes tener una tensa conversación con la profesora de Sara (Annalise Baso). Para la sorpresa de Jess, es una niña bastante precoz, al preguntarle temas incomodos acerca de la relación con su padre, como posiciones sexuales que asemejan animales o números por ejemplo. Winston, de igual forma, tiene que lidiar con su niño, aunque ya abandonó su antigua labor, en este turno y nuevo empleo, debe llevar a su jefe a un Talk show; una tarea simple y normal, en otros casos, únicamente que Joe Napoli se comporta como si tuviese 10 años y hace el deber de su asistente en investigación apoteósico. En el departamento las cosas tampoco se facilitan; Sara le confiesa a su maestra, el pronto enamoramiento que siente por Nick; Schmidt se entera de la situación de Cece; y Nick, lleva a Chloe (Chloe Bridges) pensando que es una mujer madura, en una extraño intento de competencia con Jess. Cuando parece que todas las circunstancias no se pueden complicar aún más, se acumulan los nervios de todos y Jess debe de mediar los problemas que tienen como común denominador a los niños; unos los hacen, otros salen con ellos (bueno con gente joven) y los más, deben cuidarlos.


A falta de tres capítulos, éste es el más hormonal de toda la temporada. Asimismo la peligrosa barrera de los amigos con beneficios, se está destruyendo; el corazón de Schmidt le quiere decir algo a Cece pero no puede abrir la boca, en parte por la terrible indecisión de ella, no desea escuchar una respuesta negativa el orgulloso casanova. Otro detalle importante, fue el incipiente sentimiento de Nick al tratar que Jess se sienta celosa de la compañía, aparentemente madura, que llevó a la comida. Algunos párrafos que he leído, aclaro que no son oficiales ni mucho menos solo rumores, describen una posible declaración del cantinero hacia Jess, pensé que se dilataría más. Si se da en el epílogo de la temporada, paradójicamente, puede ser un buen comienzo de la próxima.    

New Girl, Cap.20.- Normal

Después de pasar el fin de semana en la casa de Russell, Jess toma el consejo de Cece y decide invitar al Fancyman a repetir la idea en su departamento. Les pide a los demás que se comporten de forma normal y no repetir la conducta extraña de anteriores ocasiones como: tratar de averiguar la marca de la ropa, ser un adulador u hostil en exceso. Uno de ellos, también está apunto de encontrar nuevo empleo. El ex basquetbolista consigue una entrevista con el exigente Joe Napoli (Phil Hendrie), en su programa deportivo de radio; al inicio tiene dudas de cambiar de profesión pero el joven Elvin, y a pesar de las recomendaciones del colaborador, el legendario Kareem Abdul-Jabbar, hace que ocupe la vacante de asistente de investigación. Russell está listo, entre dudas, de convivir con los amigos de Jess aunque se siente fuera de lugar hasta que lo convencen de jugar "True American". Ya en el juego y al terminar completamente ebrios las barreras se rompen y se ve cómodo. Por su parte Jess se nota excluida así que de nueva cuenta va por el consejo de su mejor amiga, quien la invita amistosamente que pelee con él, según la modelo, es buen síntoma de una relación. Así es, acepta la recomendación.

La recta final de la temporada debut transita, hasta el momento, en un camino recto sin tomar trayectos sinuosos; es cierto que hay una nueva pareja, Nick rompió con la suya, Jess encontró alguien y Winston un trabajo, mas no ha existido un problema o situación relevante, sólo pequeñas dificultades que los protagonistas solventan a la siguiente semana. Espero algo, una sorpresa o desilusión, la ligereza de la comedia sigue intacta.
¿Me pueden explicar cómo se juega True American?

miércoles, 18 de abril de 2012

London River, la religión como prejuicio

7 de julio de 2005, una serie de actos terroristas estremecen las calles de Londres; una bomba, aparentemente suicida, estalla dentro de un autobús, al igual que otras tres en un metro de las cercanías del lugar. Elisabeth Sommers (Brenda Blethyn), al terminar de hacer las labores rutinarias en su granja, observa esas terribles noticias, únicamente por curiosidad trata de ponerse en contacto con Jane, mas no contesta. Las horas pasan, las llamadas siguen y su hija sigue sin responder. La desesperación comienza abrumarla, le encarga las labores de la granja a su hermano, y toma un barco que la llevará al lugar, cercano del ataque, donde reside Jane. Otro taxi la deja en el barrio que prontamente la llena de repulsión, es un suburbio musulmán. El propietario del edificio es, previsiblemente, árabe, al no estar la inquilina, permite a Elisabeth entrar. Cuando su paciencia acaba, decide acudir a una estación de policía, la oficial es incapaz de brindarle ayuda pero le aconseja a visitar hospitales y pegar carteles solicitando información acerca de su hija. Se dice que fueron más de 50 muertos y varias decenas más de heridos. Ousmane (Sotigui Kouyaté) llega proveniente de Francia a la capital inglesa, espera que su hijo no sea una estadística más. El primer lugar al que asiste, es una mezquita frecuentada por Ali, el líder le da las mismas sugerencias que la oficial de policía a Elisabeth. Sin embargo, él no conoce a su hijo, ya que lo abandonó a la edad de 6 años, su consejero consigue una foto reciente regalándosela. Ousmane reconoce en la foto a Jane junto a Ali, luego de ver unos carteles pegados en un puente, de inmediato intenta contactar a la madre de la desaparecida. Elisabeth le arrebata la foto, es más ni siquiera le da la mano por ser musulmán, llama a la policía creyendo que tiene algo que ver con la desaparición. Después del interrogatorio, los agentes no encuentran conexión, los acompañan a la casa de Jane, lo único que hallan es el Corán, objetos y fotos de la joven pareja. La señora Sommers elude la situación y evita al padre de Ali. Continúa el recorrido a hospitales, los padres siguen por su camino, aunque preguntando en los mismos puntos de forma simultánea hasta que Elisabeth racionaliza, se olvida de sus prejuicios y habla con Ousmane. En ese momento la búsqueda es conjunta esperando volver a ver a Ali y Jane, una vez más.







Esta película británica es dirigida por Rachid Bouchareb, quien se ha caracterizado por hacer películas sobre la existente distinción de razas, credos o nacionalidades; como Days of Glory, en la que cuatro soldados africanos pelean bajo la bandera de Francia en la Segunda Guerra Mundial para liberarla de los nazis y ellos sean aceptados; Hors la loi, es acerca de la independencia de Algeria, después de la Segunda Guerra Mundial. Este hecho tocó el yugo francés impuesto al país norte africano, y las autoridades decidieron censurarla. Regresando a London River, el director franco-argelino retrata el verídico terrible acontecimiento vivido el 7 de julio de 2005 en Londres, un día después de conocerse que la capital británica albergaría los Juegos Olímpicos de 2012. Cuatro bombas la sacudieron, el objetivo fueron tres vagones de metro y un autobús de dos pisos. Provocando 55 muertos y unos 700 heridos. Los terroristas responsables murieron en el acto, los cuatro eran británicos, mientras que tres eran de origen paquistaní y el cuarto de procedencia jamaicana.


La cinta no toca el tema político, no redunda en la problemática terrorista, tampoco nos invita a pensar en algún conflicto islamista-cristiano. Es una narración enternecedora de cómo dos extraños, aparentemente sin puntos en común, buscan a sus hijos desaparecidos en medio de toda la catástrofe suscitada por las explosiones. El director sí nos muestra los prejuicios preponderantes que existen, y difícilmente desaparecerán, entorno a los musulmanes. Elisabeth se preocupa al descubrir dónde vive su hija, se angustia al enterarse que está aprendiendo árabe y entra en depresión al saber que Jane se está convirtiendo al islamismo; no es una religión a la cual soy adepto, ni mucho menos seguiré a un dios que arenga a sus creyentes a inmolarse ante la guerra santa, pero no todos los musulmanes son terroristas así como no todos los curas católicos son pederastas o todos los judíos son mártires. Estas famas les preceden y aún muchas personas poco les importa darles alguna oportunidad, simplemente se esconden en ese escudo llamado: prejuicio. Lo brillante de London River es el uso del hecho terrorista meramente como un anzuelo, un pretexto para contar su historia. Una de amor, una de un encuentro, una de fe, una de abolición de los paradigmas contemporáneos. En conclusión, "Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio", parafraseando a Albert Einstein.            


Espectacular en: Brenda Blethyn y Sotigui Kouyaté. La dirección. El guión es bastante interesante.  Y hasta la austeridad de la película.

Pudo mejorar en: el ritmo, es lento, y eso que dura poco más de una hora.

Pésimo en: la discriminación de la señora Sommers (al inicio). 

Le doy un: 8.5

domingo, 15 de abril de 2012

New Girl, Cap.19.- Secrets

Winston no puede mantener el secreto que lo atormenta y a la vez lo hace llorar, busca alguna solución. En el loft está Nick, que sigue saliendo con chicas universitarias, una más se va. Al verlo Winston tiene la necesidad de confesárselo, pero él no quiere saberlo, al ser demasiado débil y sabe de antemano que su espalda mojada lo delatará. Lo inevitable ocurre, ambos saben la terrible verdad para ellos. Unas horas antes Jess va al departamento de Cece, en compañía de su audio libro de Diane Keaton, para entrenar con motivo de la carrera benéfica, la modelo se encuentra indispuesta y no se le une. Jess, desilusionada, regresa al departamento, donde halla a Nick y Winston un tanto extraños, presiente que ocultan algo por lo que de inmediato observa la espalda de uno de ellos. La incógnita se ha revelado, enfadando en demasía a la inquilina, cree que la traicionaron, así que desea la prohibición de secretos entre ellos pero al enterarse de lo que escondían hubiera querido que esa conversación jamás hubiese existido. Las consecuencias se acumulan, un ejemplo es el repentino respeto que siente Nick por Schmidt, ante la incredulidad de Winston, y al ver su imposibilidad de mentir, luego de su última cita con Holly (Katrina Bowden), pretende ser un idiota, no hay mejor persona que le enseñe que Schmidt. Entretanto Jess evita a Cece, no puede perdonarle, dos meses se tardó en saber la verdad que averiguó por un sudor soplón, sólo se limita a reprochar su actitud. El día de la carrera llegó, Cece y Jess competirán buscando más que terminarla una reconciliación entre ellas.


Como lo anticipa el título de este capítulo, está basado enteramente en los secretos, particularmente en uno, el cual repercutirá seguramente en el cierre de la temporada. Si bien era extremadamente divertido ver como trataban de ocultarlo los protagonistas, ahora seguirá la lucha entre formalizar la relación o no, ambos creen en la premisa del sexo casual: omisión de sentimientos. No obstante, todo indica que tendrá una solución favorable. Anteriormente escribí sobre algún episodio en el que Jess no fuera el tema central, aunque en este su reacción lo acaparó, lo importante es que los escritores buscan que los personajes secundarios tengan relevancia, imagino que varios escépticos de la serie pensaban que esto era imposible, tomando en cuenta lo apabullante y la espontaneidad del carisma de Zooey Deschanel.   
Continúa el desfile de invitados en la serie, fue el turno de la rubia y atractivisima Katrina Bowden.

New Girl, Cap.18.- Fancyman Part 2

Dirk (Martin Starr) es un viejo amigo de la universidad de Nick, que dará una conferencia y se encuentra de visita, una persona bastante extraña y extravagante con cualquier cantidad de maestrías. El enigmático invitado no les impide a los demás preguntarle a Jess cómo le fue en su cita con Russell, a lo que responde con total decepción. Una relación más surge dentro de los amigos, no es la de la inquilina, sino Winston ha formalizado la suya con Shelby, quien viajará a México por una despedida de soltera, su torpe novio le solicita inconscientemente un "espacio", provocando una pelea. Al terminar la conferencia, Nick es convencido por el ponente a buscar chicas más jóvenes. Por su parte Schmidt se resiste, por primera vez, a los amiguitos de Cece: Harold y Kumar. Ella intenta, por primera vez, seducirlo a lo que también falla, sin embargo, Schmidt logra aceptar si la modelo accede a una fantasía más. Por su parte Jess, después de pedir varios consejos, invita cenar a Russell. Finalmente el departamento es sede de una fiesta con universitarias, los anfitriones evidentemente son Nick y su amigo, a donde llega Jess, de nueva cuenta decepcionada, a participar en la celebración. Winston huye de allí con rumbo a México, en busca de redimirse con su novia, sin embargo, se encontrará con una impresionante sorpresa que le sacará más de una lágrima.


Se ha anunciado la fecha del final de temporada: 8 de mayo. Y la Fox como mera formalidad, confirmó que habrá una segunda temporada, luego de que sus números han superado por mucho las expectativas; empezó como sorpresa, se mantuvo como realidad y puede ser una serie que permanezca durante varios años. Continuando con la cuenta regresiva a aquel primer martes de mayo, el Fancyman y Jess a pesar de la diferencia de edad, tocada sutilmente en el episodio, posiblemente consigan estar juntos. Asimismo un secreto que lleva varios episodios exitosamente guardado, depende de una tercera persona.  

viernes, 13 de abril de 2012

Dr. House Temporada 8. Cap.- Gut Check

Wilson lleva varias noches sin dormir debido al bebe que tienen sus vecinos, House intuye que el sentimiento de su amigo es el de soledad y no el de enojo. Al jefe de oncología le gustaría tener un hijo pero ve que el tiempo pasa sin remedio pero House le confiesa que hace años en un rompimiento, una ex novia de Wilson le confesó que estaba embarazada, ante la noticia su amigo está decidido a conocer a ese niño. En el hospital se trata a Bobby (Greg Finley), un jugador de 22 años de hockey que comienza a toser sangre después de una pelea con un rival en pleno partido. Taub se siente contrariado con el paciente al ser un golpeador, prácticamente un carnicero en el hielo; rápidamente basa todas sus teorías en las secuelas de las diversas peleas del jugador, los otros integrantes del equipo creen que su enfermedad no se relaciona. Precisamente Park en unas pruebas al jugador le cuenta a Chase, sobre el hartazgo de vivir con su madre, el australiano le anima para que sea independiente, derivando en que su nueva cama mute en el asiento de su automóvil; al final la convence en la mudanza a su departamento, situación que llega a los oídos de House por lo que las bromas no se hacen esperar, así como las "amables" recomendaciones dirigidas a Wilson luego de encontrarse con Duncan (Will Shadley) su hijo de 11 años.

Manipulación, desafíos, ironías y lecciones crueles son algunos rasgos característicos de Gregory House, palpables en esta nueva emisión donde se observa a Wilson como en ninguno otro de la temporada; el mejor amigo, ha estado demasiado abandonado y vaya forma de regresarle un poco del protagonismo que ha tenido a lo largo de la serie. Por último la nueva familia de Chase no tiene desperdicio.  
Y faltan 6 capítulos.

Citas House del Capítulo:
"The sound of a needy child is stirring your paternal juices"
"He told me to apologize to you, or he would excrete down my throat. I'm paraphrasing. So if he should ask, I was a gentleman or I will excrete down your throat"
"Every little girl wants a pony till they have to clean up after it"
"Short man equals bullied child" 
Cita honorifica de Chase:
"Cheerleaders are the best part of basketball. Without them, you just have... basketball" 

New Girl, Cap.17.- Fancyman Part 1

Nick quiere comprar un celular, pero sus intenciones son detenidas por su vergonzoso crédito. Todos los empleados del lugar se burlan de que sea prácticamente un fantasma ambulante. Jess luego de acompañarlo prepara una clase más, Russell (Dermot Mulroney) la interrumpe; él es padre de una de sus estudiantes, la maestra decidió llamarlo por el perturbador arte de su hija, a Russell no le interesa si pega cabezas de muñecas en dibujos lo único que desea es que sepa sumar. La directora la invita a ofrecer una disculpa a uno de los más grandes benefactores de la escuela, a lo que Jess se niega rotundamente. Sus roommates tienen diferentes opiniones al respecto; Schmidt pide que respete al caballero, Winston sólo la quiere hacer entrar en razón y Nick apoda al adinerado como "Fancyman", recordando a Jess que siendo pobre es feliz y no lo cambiaría. Jess va camino a la oficina de Russell, con la única idea de no pedir una disculpa, no obstante, su automóvil queda varado; resignada, busca ayuda y llega auxiliarla el Fancyman, quien le presta su carro, pide una grúa y la invita a una comida que hará, no le queda remedio que aceptar todas las cortesías. Mientras tanto Schmidt humilla a Winston, frente a Shelby, en un concurso en el bar, donde conoce prácticamente todas las respuestas, a lo cual su amigo ex baquetbolista ahora niñera, se enfurece ya que quiere sorprender a su amiga. Winston tratará de superar a su competencia y Jess, con Nick, acudirán a la fiesta en busca de reivindicar a la clase trabajadora, aunque se verán impresionados, en todos los aspectos, por Russell.

  

Ya bastante cerca del final de la primera brillante temporada, Jess tiene un nuevo candidato; a lo largo de ésta, rompió con su novio, ha probado con su alma gemela, ha intentado un free y hasta casi se acuesta con un inquilino. Russell es un hombre maduro, exitoso e intimidante, y el primero, que se ocupará de ella y no al revés, incluso, será interesante observar sus intenciones con la carismática maestra. 
Este capítulo es obligatorio, al regalarnos, a mí gusto, uno de los mejores cierres: la preocupación de Nick por el suéter y la siempre inoportuna Jess. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Dr. House Temporada 8. Cap.- Blowing the Whistle

El Capitán Hayes (Sharif Atkins) espera el regreso de su hermano en el aeropuerto, luego de cumplir su misión en Afganistán. Se lleva una desagradable sorpresa al apreciar su arribo esposado, Brant (Arlen Escarpeta) es acusado de traición, asimismo su condición es mala, sufre convulsiones. Otros miembros del ejército se encuentran en el hospital custodiándolo, cuando House y su equipo lo diagnostique, será de inmediato enviado a la corte marcial, donde previsiblemente su condena se extenderá por varios años. Comienza la rutina de preguntas y respuestas como si fuera un paciente cualquiera, incluyen un pequeño debate acerca del honor, debido al soldado enjuiciado, quien filtró un vídeo de una de las misiones. La Dr. Adams nota a su jefe disperso, lo somete algunas pruebas bobas y el resultado se los comparte a los demás deduciendo una posible falla hepática; va con Wilson alertándolo, el oncólogo acude con su amigo para realizarle un examen, el cual, evidentemente, es rechazado. Mientras tanto el soldado Brant se niega a recibir cualquier tratamiento, poniendo como condición dejarlo hablar en televisión, y logre limpiar su honor, la petición es negada; el equipo le propone a su hermano que firme una orden para declarar a Brant mentalmente enfermo y así le puedan suministrar la medicación, sin embargo, también por su honor se rehusa aceptar la propuesta. Foreman se entera finalmente de la prueba realizada a House y le prohíbe tratar al paciente hasta que le entregue un certificado medico demostrando que está sano. Originando la caza de House, por conseguir al traidor que le dijo a Foreman su posible enfermedad en el hígado. 

Ha regresado House en esta oportunidad, en un episodio centrado en el honor. Ese código ético que depende de las personas, según su educación, moral, honestidad, responsabilidad, algo evidentemente subjetivo. La honorabilidad del paciente hacia su nación es lo concerniente, prefiere ser catalogado como traidor y ser castigado por mantener sus valores intactos; su hermano, primeramente, lo deja morir por no denostar su honra, incluso para mantener la de su padre fallecido intacta. Y House aprovecha esta circunstancia, al realizar un juego más de manipulación con sus subordinados sólo por el placer de su mente maestra. 

Citas House del Capítulo:
"Blowing the whistle is honorable precisely because it's not dutiful. Sorry, you said 'blowing'. Maybe you're going somewhere else whit that"
"What's the opposite of 'thank you'? I'm pretty sure it ends in you"
"Well, considering the only people allowed in this room are your doctors and your family. I'm your long-lost cousin Ralph. So glad to finally meet you"
"I've been an ass my whole life. I can't get rid of you" 

lunes, 2 de abril de 2012

Lost in Translation, dos miradas a la soledad

Bob Harris (Bill Murray) es una estrella de cine que en su madurez graba comerciales aprovechando esa gran fama que le caracterizó. El nuevo trabajo es en Tokio, promocionar un whisky. Donde pasará algunas semanas lejos de sus hijos y su esposa, se encuentra solo en el Park Hyatt rodeado de las personas de logística que se encargarán del cumplimiento de sus llamados. En el mismo lugar se hospedan John (Giovanni Ribisi) y Charlotte (Scarlett Johansson), una joven pareja norteamericana que lleva dos años de casados; él es un fotógrafo y ella sólo lo acompaña en su labor, aunque es graduada en filosofía todavía no encuentra una brújula. La rutina de Bob y Charlotte se asemeja, están extraviados en la capital japonesa, son devorados por la parafernalia de la cultura y se resguardan en sus cuartos de habitación. Bob, habitualmente pasa las noches en el bar del hotel, luego de realizar su trabajo, y en uno de esos tantos vasos de whisky, de pronto, el mesero le lleva un trago, enviado por una joven sentada a unos metros de distancia, lo recibe complacido y se marcha a pernoctar inútilmente en su cama. A la noche siguiente, se repite la costumbre en la barra, hasta que la joven, casualmente, toma un asiento a su lado; Charlotte y Bob comienzan una conversación intrascendente en cualquier otro contexto, pero las dos personas varadas en Tokyo sienten una conexión instantánea, la soledad es lo que los une e inician, juntos, una breve historia tan inesperada como fugaz.

Es la segunda película de la hija de Francis Ford Coppola, y precisamente, es la más premiada. Sofia Coppola ganó el Oscar, entre otros festivales y entregas de premios, por su guión original, también la dirigió y tomó parte en la fotografía. En los tres casilleros hace una realización sublime, para mí, no es su mejor largometraje en su corta carrera pero sí lo considero como uno de los más grandes dramas -en algunos puntos comedia- románticos que haya visto. Tiene muchos guiños a Before the Sunrise, la química lograda entre Bill Murray y Scarlett Johansson es la película misma. Curiosamente, casi no existen referencias al trabajo de su padre, notó peculiarmente, de igual forma, varias a otro director, Gus Van Sant en sus más recientes films.

¿Qué tienen en común una recién casada y un famoso actor? Sofia Coppola nos dice que Tokio. 
Es el lugar que extrañamente comparten y no únicamente ese espacio donde cohabitan, va más allá. 
Ella está estancada, no encuentra su vocación. Él es una persona realizada, quiere seguir sintiéndose útil pero ya no es requerido ni por su familia, se ve desplazado. 
Ambos no tienen sentido de pertenencia hacia su entorno por lo que la soledad es su mejor compañía. La capital japonesa es una tierra desconocida para los occidentales, y la directora magistralmente nos da una muestra de su cultura extravagante, rica, tímida, psicodélica; los norteamericanos, aunque son solo dos extraños en una tierra que no es la suya, consiguen equiparar sus situaciones. Se consuelan, se comparan, se divierten, se entristecen, se celan, se pelean y se reconcilian. En fin, no importa si el lugar es Tokio, Londres, Washington, París o Viena si nos sentimos ajenos a nuestra realidad, sencillamente queda llenar ese vacío con la búsqueda de "algo" que nos satisfaga y si en el camino, como lo dice el slogan de la película, somos encontrados, qué mejor.    


Espectacular en: Bill Murray, soy un acérrimo admirador de su carisma, esta actuación le valió la distinción de un Globo de Oro. Scarlett Johansson, increíblemente se ve como una mujer común y corriente con esa inocencia como sello característico. Sofia Coppola tan melancólica como siempre y su banda sonora, signo especial en sus metrajes. La belleza de Tokio reflejada magistralmente en la fotografía. Las escenas: de Bob Harris en su rutina diaria, especialmente, en la pelea con la escaladora, el frustrado encuentro con la escort, su sesión de fotos y su presentación en ese excéntrico programa; de Charlotte con su insomnio, su extrañeza con los video juegos japoneses; y obviamente todas las secuencias que los incluyen, principalmente en dos, la impredecible noche de karoke y el final.    


Pudo mejorar en: el ritmo, quizá haya personas que se desesperen en el primer tercio de la cinta, al no existir una problemática, un climax; la directora sólo representa, independientemente, la rutina de dos desconocidos sin ninguna pista. 

Pésimo en: que ninguno de los dos dio el importante paso, el último; sin olvidarme que es complicado ser encontrados. 

Le doy un: 10