martes, 24 de abril de 2012

New Girl, Cap.21.- Kids

Jess trata de "consolar" a Cece, ya que se encuentra muy preocupada al imaginarse a Schmidt como bebe, el mejor consejo es esperar la prueba de embarazo; no sólo se ocupa de su amiga, también de cuidar por una tarde a la hija de Russell, le recomienda a los suyos moderar su comportamiento. Ouli (Jeanne Tripplehorn) lleva a su hija al departamento, no sin antes tener una tensa conversación con la profesora de Sara (Annalise Baso). Para la sorpresa de Jess, es una niña bastante precoz, al preguntarle temas incomodos acerca de la relación con su padre, como posiciones sexuales que asemejan animales o números por ejemplo. Winston, de igual forma, tiene que lidiar con su niño, aunque ya abandonó su antigua labor, en este turno y nuevo empleo, debe llevar a su jefe a un Talk show; una tarea simple y normal, en otros casos, únicamente que Joe Napoli se comporta como si tuviese 10 años y hace el deber de su asistente en investigación apoteósico. En el departamento las cosas tampoco se facilitan; Sara le confiesa a su maestra, el pronto enamoramiento que siente por Nick; Schmidt se entera de la situación de Cece; y Nick, lleva a Chloe (Chloe Bridges) pensando que es una mujer madura, en una extraño intento de competencia con Jess. Cuando parece que todas las circunstancias no se pueden complicar aún más, se acumulan los nervios de todos y Jess debe de mediar los problemas que tienen como común denominador a los niños; unos los hacen, otros salen con ellos (bueno con gente joven) y los más, deben cuidarlos.


A falta de tres capítulos, éste es el más hormonal de toda la temporada. Asimismo la peligrosa barrera de los amigos con beneficios, se está destruyendo; el corazón de Schmidt le quiere decir algo a Cece pero no puede abrir la boca, en parte por la terrible indecisión de ella, no desea escuchar una respuesta negativa el orgulloso casanova. Otro detalle importante, fue el incipiente sentimiento de Nick al tratar que Jess se sienta celosa de la compañía, aparentemente madura, que llevó a la comida. Algunos párrafos que he leído, aclaro que no son oficiales ni mucho menos solo rumores, describen una posible declaración del cantinero hacia Jess, pensé que se dilataría más. Si se da en el epílogo de la temporada, paradójicamente, puede ser un buen comienzo de la próxima.    

New Girl, Cap.20.- Normal

Después de pasar el fin de semana en la casa de Russell, Jess toma el consejo de Cece y decide invitar al Fancyman a repetir la idea en su departamento. Les pide a los demás que se comporten de forma normal y no repetir la conducta extraña de anteriores ocasiones como: tratar de averiguar la marca de la ropa, ser un adulador u hostil en exceso. Uno de ellos, también está apunto de encontrar nuevo empleo. El ex basquetbolista consigue una entrevista con el exigente Joe Napoli (Phil Hendrie), en su programa deportivo de radio; al inicio tiene dudas de cambiar de profesión pero el joven Elvin, y a pesar de las recomendaciones del colaborador, el legendario Kareem Abdul-Jabbar, hace que ocupe la vacante de asistente de investigación. Russell está listo, entre dudas, de convivir con los amigos de Jess aunque se siente fuera de lugar hasta que lo convencen de jugar "True American". Ya en el juego y al terminar completamente ebrios las barreras se rompen y se ve cómodo. Por su parte Jess se nota excluida así que de nueva cuenta va por el consejo de su mejor amiga, quien la invita amistosamente que pelee con él, según la modelo, es buen síntoma de una relación. Así es, acepta la recomendación.

La recta final de la temporada debut transita, hasta el momento, en un camino recto sin tomar trayectos sinuosos; es cierto que hay una nueva pareja, Nick rompió con la suya, Jess encontró alguien y Winston un trabajo, mas no ha existido un problema o situación relevante, sólo pequeñas dificultades que los protagonistas solventan a la siguiente semana. Espero algo, una sorpresa o desilusión, la ligereza de la comedia sigue intacta.
¿Me pueden explicar cómo se juega True American?

miércoles, 18 de abril de 2012

London River, la religión como prejuicio

7 de julio de 2005, una serie de actos terroristas estremecen las calles de Londres; una bomba, aparentemente suicida, estalla dentro de un autobús, al igual que otras tres en un metro de las cercanías del lugar. Elisabeth Sommers (Brenda Blethyn), al terminar de hacer las labores rutinarias en su granja, observa esas terribles noticias, únicamente por curiosidad trata de ponerse en contacto con Jane, mas no contesta. Las horas pasan, las llamadas siguen y su hija sigue sin responder. La desesperación comienza abrumarla, le encarga las labores de la granja a su hermano, y toma un barco que la llevará al lugar, cercano del ataque, donde reside Jane. Otro taxi la deja en el barrio que prontamente la llena de repulsión, es un suburbio musulmán. El propietario del edificio es, previsiblemente, árabe, al no estar la inquilina, permite a Elisabeth entrar. Cuando su paciencia acaba, decide acudir a una estación de policía, la oficial es incapaz de brindarle ayuda pero le aconseja a visitar hospitales y pegar carteles solicitando información acerca de su hija. Se dice que fueron más de 50 muertos y varias decenas más de heridos. Ousmane (Sotigui Kouyaté) llega proveniente de Francia a la capital inglesa, espera que su hijo no sea una estadística más. El primer lugar al que asiste, es una mezquita frecuentada por Ali, el líder le da las mismas sugerencias que la oficial de policía a Elisabeth. Sin embargo, él no conoce a su hijo, ya que lo abandonó a la edad de 6 años, su consejero consigue una foto reciente regalándosela. Ousmane reconoce en la foto a Jane junto a Ali, luego de ver unos carteles pegados en un puente, de inmediato intenta contactar a la madre de la desaparecida. Elisabeth le arrebata la foto, es más ni siquiera le da la mano por ser musulmán, llama a la policía creyendo que tiene algo que ver con la desaparición. Después del interrogatorio, los agentes no encuentran conexión, los acompañan a la casa de Jane, lo único que hallan es el Corán, objetos y fotos de la joven pareja. La señora Sommers elude la situación y evita al padre de Ali. Continúa el recorrido a hospitales, los padres siguen por su camino, aunque preguntando en los mismos puntos de forma simultánea hasta que Elisabeth racionaliza, se olvida de sus prejuicios y habla con Ousmane. En ese momento la búsqueda es conjunta esperando volver a ver a Ali y Jane, una vez más.







Esta película británica es dirigida por Rachid Bouchareb, quien se ha caracterizado por hacer películas sobre la existente distinción de razas, credos o nacionalidades; como Days of Glory, en la que cuatro soldados africanos pelean bajo la bandera de Francia en la Segunda Guerra Mundial para liberarla de los nazis y ellos sean aceptados; Hors la loi, es acerca de la independencia de Algeria, después de la Segunda Guerra Mundial. Este hecho tocó el yugo francés impuesto al país norte africano, y las autoridades decidieron censurarla. Regresando a London River, el director franco-argelino retrata el verídico terrible acontecimiento vivido el 7 de julio de 2005 en Londres, un día después de conocerse que la capital británica albergaría los Juegos Olímpicos de 2012. Cuatro bombas la sacudieron, el objetivo fueron tres vagones de metro y un autobús de dos pisos. Provocando 55 muertos y unos 700 heridos. Los terroristas responsables murieron en el acto, los cuatro eran británicos, mientras que tres eran de origen paquistaní y el cuarto de procedencia jamaicana.


La cinta no toca el tema político, no redunda en la problemática terrorista, tampoco nos invita a pensar en algún conflicto islamista-cristiano. Es una narración enternecedora de cómo dos extraños, aparentemente sin puntos en común, buscan a sus hijos desaparecidos en medio de toda la catástrofe suscitada por las explosiones. El director sí nos muestra los prejuicios preponderantes que existen, y difícilmente desaparecerán, entorno a los musulmanes. Elisabeth se preocupa al descubrir dónde vive su hija, se angustia al enterarse que está aprendiendo árabe y entra en depresión al saber que Jane se está convirtiendo al islamismo; no es una religión a la cual soy adepto, ni mucho menos seguiré a un dios que arenga a sus creyentes a inmolarse ante la guerra santa, pero no todos los musulmanes son terroristas así como no todos los curas católicos son pederastas o todos los judíos son mártires. Estas famas les preceden y aún muchas personas poco les importa darles alguna oportunidad, simplemente se esconden en ese escudo llamado: prejuicio. Lo brillante de London River es el uso del hecho terrorista meramente como un anzuelo, un pretexto para contar su historia. Una de amor, una de un encuentro, una de fe, una de abolición de los paradigmas contemporáneos. En conclusión, "Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio", parafraseando a Albert Einstein.            


Espectacular en: Brenda Blethyn y Sotigui Kouyaté. La dirección. El guión es bastante interesante.  Y hasta la austeridad de la película.

Pudo mejorar en: el ritmo, es lento, y eso que dura poco más de una hora.

Pésimo en: la discriminación de la señora Sommers (al inicio). 

Le doy un: 8.5