Julia y Nick continúan saliendo, sin embargo, ambos no piensan ponerle una "etiqueta" a su relación porque todo fluye de buena forma; Jess al saber que Julia es abogada le pide ayuda por una multa de tránsito atrasada, busca que la apoye el día del juicio pero pronto se dan cuenta que no tienen química y mucho menos algo en común. Jess desata una discusión entre el intento de pareja al confesarle a Nick una pregunta que le hizo Julia, esto hace que ellos sigan con su vida de amigos con derecho al verse aparentemente con otras personas. Cece y Sadie (June Diane Raphael), una ginecóloga lesbiana, le aconsejan a la inquilina defenderse, provocando la ruptura entre las dos y que Jess tenga que pagar la multa de 800 dólares; tampoco la está pasando bien Nick, quien le tiene un miedo atroz a las relaciones serias, aunque quiere estar con Julia no le pedirá que sean novios. Mientras tanto Winston al no tener sexo desde su llegada de Letonia busca encontrarse de nuevo con una vieja amiga, Shelby (Kali Hawk), para revivir esas noches, no obstante, es rechazado de inmediato, la gerente de un restaurante no entiende las razones que trajeron a Winston para verla otra vez. Y Schmidt simplemente busca que su toalla esté seca.
Si Paul, quien fuera pareja fugaz de Jess, era el equivalente en hombre, en este episodio encontramos a alguien que no se siente identificada con ella. Julia, hasta el momento, es la única persona que siente una animadversión hacia su persona (aunque sea solo por un rato pequeño) lo cual es llamativo, parecía que todo el mundo le tenía simpatía a Jess. Y hablando de sus amigos, también hace su aparición Sadie dentro de sus amigas, supuestamente será personaje regular y podremos ver su humor ácido e ironía junto a la inapetente Cece.
Geum-ja Lee (Yeong-ae Lee) se inculpa de un crimen que no cometió a pesar de la incredulidad del detective Choi (Il-woo Nam), confiesa que fue autora del secuestro y asesinato de un niño de cinco años; ella tenía 19 años, abandonó la escuela, y ya era madre de una niña de menos de un año. Dentro de la prisión conoció a varias reclusas, a las cuales les hacía constantes favores, todas la conocían bajo el apodo de "la bondadosa", capaz de darle consejos y consolar a una joven prostituta que mató a su proxeneta, de donar un riñón a una ladrona de bancos por sus padecimientos renales, de ayudar a otra que sufría abusos y de cuidar a una vieja anciana con Alzheimer quien en su juventud era espía. También llamada "bruja" por asesinar a una presa conflictiva que atormentaba a las demás. De igual forma, maravilló a un predicador (Byeong-ok Kim) para ver reducida su condena, y a un panadero que daba clases en la cárcel. Su condena fue de 13 años, al conocer la libertad buscó a todas aquellas que gozaron de su "bondad" para materializar el plan que pensó durante su encierro, sus compañeras acceden a las exigencias de la ya treintañera, cada una de ellas forman parte del engranaje llamado venganza. El receptor de ese odio, Mr. Baek (Min-sik Choi), solía ser su maestro y seguía dando clases de inglés en escuelas de clase alta, fue realmente el secuestrador de Park Won-mo. Geum-ja Lee después de rechazar al predicador buscó a Mr. Chang (Dal-su Oh) para pedirle empleo en la pastelería, el dueño no se puede negar y le presenta a Geun-shik (Shi-hoo Kim), el ayudante, aún adolescente, de inmediato acepta las insinuaciones de "la bondadosa" con quien inicia una relación. La vengadora luego de cortarse un dedo como símbolo de redención ante la mirada incrédula de los padres de Park Won-mo, por fin, localiza a su hija de casi 14 años, Jenny (Yea-young Kwon) se encuentra en Australia, el viaje para el reencuentro es intantáneo, aunque su comunicación es imposible al no poder hablar inglés, su hija quiere conocer Seúl y la chantajea para poder cumplir su objetivo. Ya en Asia por poco son atrapadas, sin embargo, logran escapar y Geum-ja Lee tendrá una decisión infranqueable: ¿sólo ella impartirá justicia o la compartirá con las personas que también sufrieron por la doble vida de Mr. Baek?
Último eslabón de la "Trilogía de la Venganza" de Chan-wook Park, donde por primera vez en su carrera como director, le da el rol protagónico a una mujer; el resultado es por de más positivo y reconocido, Yeong-ae Lee ganó en el: SITGES (Festival de Cine Internacional de Cataluña), Blue Dragon Awards, Cinemanila International Film Festival y Baek Sang Art Awards, el premio como mejor actriz. En esta oportunidad la cinta no fue galardonada en Cannes pero sí en el Festival de Cine de Venecia, ganando el "CinemAvvenire" Award y el Little Golden Lion.
El realizador ya tiene una fama que trasciende más allá de las fronteras de su país, al punto de ser llamado "El Tarantino del cine coreano", por la violencia encontrada en sus films; el apodo no me lo parece exagerado, sin embargo, tampoco describe su obra del todo, sí hay similitudes -amén de la violencia- con las tomas tan descriptivas, la caracterización de los personajes y escenarios poco sui géneris, la edición y la selección de la banda sonora; no en la confección del guión o en los diálogos, por ejemplo Tarantino es más coloquial y desenfrenado, Chan-wook Park muestra una profundidad inmensa, prácticamente la historia narrada es como presenciar una lección de Freud o Nietzsche.
Sympathy por Lady Vengeance, ha sido la que menos entusiasmo generó entre el público de las tres partes, no obstante, creo que el listón dejado por sus dos predecesoras fue muy alto y la cinta en cuestión no es que haya estado al nivel sino que muestra otra cara del argumento expuesto: la venganza. No tiene el drama de la primera o la vehemencia de la segunda, cuenta en contra parte con ese rasgo que busca el director, es decir, intenta "Expresar el dolor y el miedo; el miedo viene antes que la violencia, porque no sabes cuando aparecerá, y el dolor llega de forma directa después", esto respondió en el 2009 en una entrevista para el The Guardian británico. La película nos enseña la ambivalencia del comportamiento, claramente refleja que una persona no puede actuar sin algún estimulo, parece ser, siempre (me incluyo, sería de hipócrita decir que alguna vez no lo haya hecho) el interés será más importante que la voluntad. Y usando a la gente de su alrededor, Geum-ja Lee, se convierte en una anti-heroína al más puro estilo de Dexter, y no únicamente se venga sino ofrece la revancha a quien quiera tomarla. Sería interesante, observar qué posición tendríamos al ver el culpable de nuestra desgracia inmovilizado y nosotros con la oportunidad de hacer lo que quisiéramos con él, seguramente el 100% realizaría lo visto en el metraje.
Espectacular en: la dirección y el guión de Chan-wook Park. La fotografía es la más estética, por el juego de texturas y colores, de las tres. La edición, puede ser que confunda a las personas pero la presentación de todas las presas y su relación con Geum-ja Lee es tan creativa como sublime. La banda sonora. La actuación de Yeong-ae Lee, sí es un ángel, también es una bruja. La versión del director tiene un detalle pintoresco, ya que al transcurrir de la misma se va degradando el color de la imagen hasta que en los últimos momentos se torna a un blanco y negro, asimismo Chan-wook Park refleja en la intensidad del color el grado de las emociones: contrasta la luminosidad en la prisión con la palidez grisácea en la escuela; en la otra versión, la normal, no ocurre estos fenómenos. Que todos los personajes protagónicos del director contaban con una peculiaridad física que recordaba su carga, su castigo, en fin su venganza: Dae-su Oh en los tatuajes que se hizo en las manos, Geum-ja Lee la sombra en los ojos (o hasta el dedo cortado) y Ryu en el riñón extirpado.
Dae-su Oh (Min-sik Choi) es arrestado por emborracharse en la calle, su amigo No Joo-hwan (Dae-han Ji) paga la fianza; ese día es cumpleaños de la hija del primero, por esa razón se detienen en una cabina telefónica para felicitarla, cuando deja el teléfono el padre es el turno de los saludos de su acompañante, al acabar se percata que está solo; Dae-su Oh yace en el piso de un cuarto de hotel, no sabe el por qué de su encierro, los días pasan hasta convertirse en meses, la desesperación abunda, la impotencia lo invade. Al cumplirse un año, ve a través de su único amigo y amante (la televisión) que su esposa ha sido asesinada, en la escena del crimen encontraron sus huellas, es el principal sospechoso al estar desaparecido. Para mitigar su rabia escribe un diario acerca de todas las equivocaciones que ha cometido numerando a las personas que les ha hecho daño, al ser un mujeriego empedernido. A parte de su hobbie literario, dedica su tiempo al entrenamiento físico imaginario, golpeando las paredes y poniéndose en forma, hasta que un gas somnífero emerge del piso, los secuestradores entran para cambiarle la ropa, cortarle el cabello y tomar objetos con sus huellas. Así transcurren 15 años, Dae-su Oh logra hacer un hoyo, sabe que su salida es próxima, luego de una noche es sometido a una sesión de hipnosis; al amanecer está en la azotea del edificio paradójicamente con un suicida, él está a punto de comenzar una nueva vida mientras otra persona intenta arrancarse la suya. El recién liberado, instintivamente va a comer a un restaurante cercano, posteriormente de un encuentro con un extraño que le da una billetera con dinero y un celular; la joven cocinera Mi-do (Hye-jeong Kang) lo atiende, al terminar sus alimentos recibe una enigmática llamada, parece ser de su raptor; se desploma en en la barra ante la mirada incrédula de Mi-do, quien lo lleva a su departamento; como permanece inconsciente durante algún tiempo, la joven tiene la oportunidad de leer el diario del hombre en cautiverio. De inmediato se enamoran a pesar de la diferencia de edad, incluso le ayuda en su búsqueda con, el viejo amigo del mujeriego, No Joo-hwan; consiguen encontrar el supuesto paradero de su hija, quien fue adoptada por una pareja de suecos y a las personas, que son una organización criminal, que lo encerraron, el jefe es Park Cheol-woong (Dal-su Oh) y le da el nombre del cliente que solicitó de sus servicios. Se trata de Woo-jin Lee (Ji-tae Yu), un magnate y dueño de una empresa trasnacional. Después de 15 años por fin están frente a frente, Dae-su Oh puede vengarse del sujeto que lo encerró sin razón aparente, sólo que Woo-jin Lee condiciona el posible castigo recibido, le pregunta al rencoroso sujeto si lo conoce, si sabe el por qué de su encierro, asimismo le da la oportunidad de matarlo sin resolver estas preguntas, tampoco lo puede torturar al estar enfermo del corazón; la curiosidad suplanta al enojo, por lo que acepta la condición de Woo-jin Lee, en un plazo de 5 días, tiene que responder esos cuestionamientos sino matará a Mi-do, la mujer que ama; el millonario si recibe las respuestas correctas hará explotar su corazón como recompensa hacia Dae-su Oh.
La película más galardonada de Chan-wook Park, alcanzando un total de 17 premios y 11 nominaciones en diversos festivales: ganadora del Gran Premio del Jurado y siendo también nominada a la Palma de Oro (en Cannes), obtuvo el reconocimiento como mejor película y el José Luis Guarner Critic's Award (en el SITGES). Y demás entregas de premios como: en la Golden Trailer Awards, consiguiéndolo en la categoría de Mejor Trailer de Acción Extranjero, en los Premios al Cine Británico Independiente ganando como Mejor Película Extranjera y triunfando en su país, en los Grand Bell Awards, obteniendo 5 laureles (Mejor Actor -Min-sik Choi-, Mejor Director, Mejor Edición, Mejor Iluminación y Mejor Película). Esta cinta consagró al realizador sudcoreano, Chan-wook Park ya sería considerado como un director de culto, Oldboy, su obra maestra, por supuesto ya es etiquetada como tal; en ella logró plasmar todo lo que describe su obra cinematográfica y esbozó en su trabajo previo (Sympathy for Mr. Vengeance) al mostrar: el sufrimiento, dolor y la culpa en toda su expresión, su justicia innovadora -la venganza-, imágenes crudas y distorsionadas, un ambiente desolador y la violencia en todo su esplendor sobreexpuesta con un gore estéticamente implícito.
La segunda entrega de su auto denominada "Trilogía de la Venganza", está basada en el cómic del mismo nombre de Nobuaki Minegishi; contraria a la primera parte, no hay largas secuencias, la narrativa de la historia es frenética, acción y violencia por doquier. Una cita, entre varias, de la película la describe perfectamente:
"No importa si es una roca o un grano de arena, en el agua se hunden al mismo tiempo"
La venganza, en esta oportunidad, no importa si fue causada por una indiscreción o hacerle un daño gigantesco a alguien, lo vital, lo trascendente, es lo que haya originado esa acción. Si en la precedente era la sanación, porque se concebía como un último recurso, en Oldboy se convierte en una justificación para vivir. Se torna como todo un proceso, es observar el sufrimiento psicológico y físico del culpable, arrebatarle lo que ama, mantenerlo con vida para presenciar su pena desde la primera fila, prácticamente se transforma en un juguete, en un acto de entretenimiento. La única razón que tiene para vivir el titiritero es ver el dolor que siente su marioneta y cuando por fin aprecia la culpa en sus ojos, se queda sin pretextos para permanecer en este mundo. Así es, como podrían deducir la venganza en cuestión no es del protagonista, sino del enemigo, él lo crea, hace una bestia a su medida.
Espectacular en: la dirección y adaptación que hace Chan-wook Park, y que decir de su variedad de tomas como la cenital, es un rasgo intrínseco en su trabajo. La banda sonora, la edición, la fotografía. Las actuaciones de: Hye-jeong Kang como la ingenua Mi-do; Ji-tae Yu en su trabajo como Woo-jin Lee siendo la mente maquiavélica del Thriller; y obviamente Min-sik Choi, encarnando a la bestia Dae-su Oh, su performance ya tiene un lugar en la historia del cine asiático. Es un metraje que nos da varias acciones ya icónicas en la memoria colectiva de los que nos gusta el cine, en sí todo lo que conforma Dae-su Oh, su famoso martillo, su lengua, sus tatuajes en las manos, la pelea que tiene en el pasillo del hotel, no exagero si afirmo que está al nivel de Alex (Malcom McDowell) de aquella obra de arte llamada Clockwork Orange de Stanley Kubrick. Los momentos finales, donde Dae-su Oh y Woo-jin Lee se confrontan, son impresionantes de una carga emocional electrizante, se siente en el ambiente la culpa de uno y el cinismo del otro para llegar al momento cumbre, uno de los desenlaces más estremecedores que recuerde.
Pudo mejorar en: nada, es perfecta.
Pésimo en: la necedad de Hollywood de hacer remakes, el año pasado los rumores prácticamente confirmaban a Spike Lee como el director de la versión estadounidense después de especular durante meses que Steven Spielberg iba a ser el encargado, así como Will Smith en el rol de Dae-su Oh, sin embargo, parece ser que la bestia será Josh Brolin; y en el rol antagónico, el millonario Woo-jin Lee, han pasado varios nombres: Christian Bale, Colin Firth y Clive Owen.